
Si recibes clientes extranjeros, tu web debe hablar su idioma. Qué traducir, cómo organizarlo y errores que penalizan en Google.
Alojamientos, restaurantes en zonas turísticas, bodegas, guías y empresas de actividades reciben clientes de fuera. Una web solo en español deja escapar reservas que irán a quien sí les habla en su idioma.
Qué idiomas priorizar
Empieza por los idiomas de tus clientes actuales y potenciales. El inglés casi siempre; después, según tu zona, francés, alemán, italiano o portugués. Si tu comunidad tiene lengua cooficial, valora incluirla.
Qué traducir
Todo lo que ayuda a decidir y reservar: portada, servicios o habitaciones, precios, condiciones, cómo llegar y el proceso de reserva completo. El blog puede traducirse de forma selectiva.
Traducción de calidad
La traducción automática sin revisar transmite descuido. Usa traducción profesional o, al menos, revisión por un hablante nativo de los textos clave.
Estructura de direcciones
Cada idioma con su propia dirección, por ejemplo /en/ o /fr/, y un selector de idioma visible. Así Google puede mostrar la versión adecuada a cada usuario.
Etiquetas hreflang
Indican a Google qué página corresponde a cada idioma. Evitan que las versiones compitan entre sí.
Reservas y pagos
El proceso de reserva, los emails de confirmación y los recordatorios también deben llegar en el idioma del cliente.
Detalles culturales
Formato de fechas, moneda, horarios de comida, festivos. Pequeños detalles que generan confianza.
Perfil de Empresa de Google
Responder a reseñas en el idioma del cliente es un gesto que se valora.
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